lunes, 22 de agosto de 2016
22# ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO
Como si de una película de Tim Burton se tratara, en cuestión de un minuto, los clientes que pararon a descansar en el área de servicio, cambiaron de forma. La francesa adicta a la "Coca-Coulau" que no tenía barbilla se convirtió en un gran caracol que arrastraba su ser por el pasillo de sánwiches. El larguiducho hombre que paseaba con su perro ahora era una gran Goofie que no podía cerrar la boca y al que se le caía la baba. La gitana de grandes pendientes de oro, una cuerva que miraba a todos lados. Es sorprendente lo que se ve en las carreteras de España.
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