miércoles, 18 de noviembre de 2009

La magia de Disney



Navidades de 1992, penúltima fila del gran cine Benlliure. Mi madre nos llevó a los seis hermanos a ver una película de dibujos animados. Se llamaba 'La sirenita'. Han pasado casi veinte años desde que pasó eso y me acuerdo como si fuera ayer.

La factoría Disney, después de bastante tiempo sin realizar filmes empezaba una nueva etapa. La edad de oro. Una década entera de grandes éxitos. Cada año salía una nueva película y se convertía en una tradición asistir a las salas de exhibición con la familia en el frío invierno.

En muchos libros de Psicología y de Publicidad intentan mostrar la cara más truculenta del mundo que creó Walt Disney. Que si hay escenas con mensajes subliminales, que si dándole a la tecla PAUSE se ven cosas... Que si, que si... Estas cosas me parecen completamente absurdas y fuera de lugar.

Para mí esas películas forman parte de mi infancia. Las imágenes y frases más geniales que tengo y empleo habitualmente son de Disney.

El vídeo que he cargado en esta entrada corresponde a mi película favorita. También me apasiona el misterioso mundo de 'Alicia en el país de las Maravillas'. De hecho, en el precioso parque madrileño de El Retiro hay zonas que me recuerdan a los jardines de la histérica y genial reina de corazones.

Cuando es de noche y la luna es similar a una sonrisa espero ansiosa a que aparezca el gato Risón. Si me hablan de París y de la iglesia de Notre Damme pienso si todavía Cuasimodo sigue tan 'jorobado' con las put*** que le hacían las gárgolas.

África está escenificada en el 'Rey León' y la canción más romántica que he escuchado en mi vida tiene como protagonistas a una empedernida lectora y a un príncipe castigado y convertido en bestia.

Cuando dejo mi imaginación volar, espero encontrar una lámpara maravillosa y es entonces cuando visualizo a un loco genio de color azulón.

'Tiana y el sapo' intenta recuperar esa magia de los 90 de hizo Disney. No va por mal camino pero... Supongo que ya he cumplido mis años y las comparaciones son odiosas.

Cultura VS. Basura

Hoy en día y debido a la sociedad de la información en la que vivimos, surgen diversas manifestaciones de lo que algunos clasifican como cultura. Pero también nacen formas de expresión que no tienen un fin didáctico. Simplemente son exposiciones de subculturas.


Los medios de comunicación, continuamente, saturan al ciudadano de a pie con informaciones fidedignas y subinformaciones.


La televisión, en su época, gran reina de los medios, dominaba todo el sector. Casi llegando a la primera década del 2000, y gracias a la Televisión Digital Terrestre (TDT), se crean canales temáticos. Algunos con contenido interesante y otros... no tanto.

Pero, ¿todo lo que se emite, denominado 'cultural', lo es?

Películas antiguas, documentales variados, series de renombre... pueden ser denominados como tal. ¿Son las empresas multimedia quienes hacen esta distinción o el público? Sin duda, los primeros. El espectador no tiene ni voz ni voto. Elige el canal pero nada más. Bueno sí, en algunos canales, cuándo lo quiere ver.