lunes, 29 de agosto de 2016

#49 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Salí esa noche con la idea de que no iba a ligar, por lo que me relajé y me divertí bastante. Cuál fue mi sorpresa cuando un chico, aparentemente "normal" (con todo lo que la palabra conlleva) se acercó a mí y empezamos a hablar. Vestía como un choni, hablaba como un choni y hasta se movía como un choni pero pensé que por qué no iba a darle una oportunidad. Era guapete. Y nos liamos.

A las 27 horas me escribió. Muy cariñoso y agradable. Me vino a decir que empezásemos a salir. En plan novios, claro. Me sorprendió pero nuevamente me dije: "¿Por qué no?". Toda esa primera semana fue genial. Quedamos, fuimos al Retiro. Vamos, lo típico. La segunda semana quiso "asegurarse" de que yo era su novia reclamándome más atención. Es decir, que quedase más con él y menos con mis amigas de toda la vida. Al ver que yo no accedí, se puso nerviosito el niño. Me hablaba de nuestro futuro juntos... De nuestra casa... De nuestros... ¿hijos?

En menos de un mes casi quería que nos casáramos. ¿Para qué? ¿Para compartir hipoteca? Obviamente puse el freno. El de mano y el pedal. Iba demasiado rápido... A los dos meses, cambió su foto de perfil de Whastapp y aparecía con su nueva víctima. ¡Digo! Novia... A estas alturas de la peli ya estarán esperando el segundo retoño y pagando las letras del piso.

#50 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Los especímenes que uno encuentra en apps de ligoteo son dignos de investigación antropológica. Vayamos a los hechos... Me creé el perfil en una de esas. El caso, comencé a hablar con un chavalín. Sus fotos no me convencían. Era todo lo contrario a lo que busco en un tío pero pensé que por qué no probar con lo contrario a lo que una tiene en mente...

Después de estar dos días hablando, nos conocimos. Físicamente era... Era... Era... Un tanto... Eh... Antitodo. Lo que más me llamó la atención de su fisonomía fueron sus horribles y milimétricas patillas de 0,5x5 cm. Comenzamos a charlar de lo divino y lo humano hasta que sacó el tema de las mujeres a los 30. Me explicó cuál era su teoría. Según él, nos ponemos histéricas a los 30 y buscamos desesperadamente un marido por miedo a la soltería (que no soledad, ojo). Yo le contesté que los hombres a la misma edad se acobardan y lo justifican diciendo que les hicieron daño en el pasado. ¿Y a nosotras no, tío?

Una hora y media después me dijo todo lo que había logrado desde que nació. Dramas y más dramas. Lo mal que se portó su ex novia... Bla bla bla... Cogí mi copa de tinto de verano, la alcé y pronuncié lo siguiente: "Veo que lo tienes superado. Brindemos por ello". Nunca en mi vida había sido tan irónica...

Nos levantamos... Nos despedimos... De camino a casa pensé cómo eliminarle pero el muy... Se había adelantado. Ahora estará contándole batallitas a otra. La compadezco...

#48 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Hace ya unos meses, conocí a un tío por una App; estuvimos hablando semanas y semanas, chateándonos. Él es de mi ciudad pero parecía que viviera en Australia o más allá porque nunca podía quedar hasta que un día, los astros se alinearon y acceció a vernos en un lugar intermedio. Al principio la conversación fue forzada, como suele pasar. Cuando por fin nos relajamos, nos besamos y fue genial, tanto así que estuvimos siete días seguidos comentando lo que habíamos sentido ambos. El caso, que volvimos a quedar por segunda vez... La temperatura iba creciendo y era evidente que habría una tercera... Otra semana después nos vimos pero algo cambió: el tiempo. Empezaba el otoño y él, cuál hoja de árbol, empezó a marchitarse. Los mensajes se redujeron drásticamente y el cariño también, claro. Las sucesivas semanas le decía de quedar y siempre me contestaba: "es que... Se está muy a gustito en casa con este tiempo...". Creo que tiene complejo de oso y solo queda cuando brilla el sol y no hay que llevar abrigo o paraguas... Que le vaya bonito...

sábado, 27 de agosto de 2016

#47 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

El corazón simplemente se limita a bombear sangre. Ya no siente. Pero quien no engaña es el alma. Está temblorosa, perdida, triste, melancólica. Todos los días llora mi alma. Unos días con más fuerza y otros, con menos. Pero siempre siento ese llanto desgarrador que clama por ti o por los momentos perdidos separados de ti...

lunes, 22 de agosto de 2016

#46 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Y localizó un artículo que hablaba de las canciones más "no-aptas-para-diabéticos" que había que escuchar si estabas enamorado/a. Solo leyó el titular. No, la verdad es que ella no estaba enamorada de nadie. No le ilusionaba ningún tío. Es más, de hecho, estaba siendo la época en la que más tranquila y plena se sentía. Salía y entraba. Entraba y salía. Le brillaban los ojos no por nadie, sino por ella misma, por ese momento que tanto ansiaba hacía años... La felicidad no te la da otra persona sino que se comparte con ella.

#45 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

¡Qué extraño resultaba no comprarle una muñeca o un peluche por su cumple! Después de tantos años... De verla crecer... La pequeña Valentina era toda una mujer que quería altavoces como regalo. ¡Cómo negárselos! Aceptar que los niños crecen, que hay personas que hasta maduran a partir de cierta edad y tras varios tropiezos en la vida, es la base de TODO. Hacerle trenzas a la adolescente ya no era suficiente; ahora también había que maquillarla. ¡Y qué preciosa está!

#44 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

¿Y por qué no? Después de una brevísima historia hace un par de años, era el momento de quitarse la espina y reencontrarse. Quedaron en el lugar favorito de ella. Previamente, él le dio un susto al no escribirle hasta el último momento para concretar... Él no paró de hablar. Ni un solo minuto. Ni un solo instante. Preguntaba y se respondía él solo. Ni las maravillosas vistas en la azotea callaban esa diarrea verbal del muchacho. Después de tres horas, a ella le estallaba la cabeza y decidieron irse. No sin antes ella soltarle: "Si me permites que te dé un consejo: sé espontáneo, deja de controlarlo todo y te irá mejor. Me voy en Metro. Adiós". Ni besos ni leches