miércoles, 1 de febrero de 2017

La buena alumna

No, la verdad es que nunca fui una buena alumna en el colegio. Solo me gustaban las clases de baile, de dibujo y de teatro. Cuando volvía a casa, no paraba de dibujar, de escribir obras en la vieja y pesada máquina de escribir. Y sí, pasaba de hacer los deberes. Me quitaban tiempo para crear "mi mundo".

Cuando empecé 6º de EGB, las asignaturas que tanto me gustaban no tenían cabida... Y las que había, ni me gustaban, ni las entendía, ni me motivaban... Para nada. Yo solo quería disfrazarme, no resolver problemas matemáticos o analizar sintácticamente oraciones subordinadas. 

Repetí curso. No solo porque no daba un palo al agua; sino porque sufrí lo que ahora se llama bullying pero en mis tiempos era "amargar la vida a alguien". No, no encajaba con mis compañeros de clase que, en plena adolescencia, tenían como único objetivo "joder" a diestro y siniestro. Pero bueno, esta entrada no va de eso pero había que explicar un poco el contexto...

El caso es que, justo ese curso de 7º de EGB pasaba a llamarse 1º de ESO por la obra y gracia de la LOGSE y seguía habiendo asignaturas duras pero también otras optativas que me parecían simplemente MARAVILLOSAS: Teatro, Procesos de comunicación (Periodismo de toda la vida)... Con la ventaja que tenemos los repetidores, aprobé todo. Cogí confianza en mí misma, después de lo horriblemente mal que lo había pasado en aquel 1996.

Fui pasando de curso. Apenas suspendía asignaturas pero mis notas no eran brillantes. Para nada. Un 6 o un 7 me sabían a gloria bendita. En bachillerato decidí mandar a la mierda las ciencias y todo lo que se le pareciera y me volqué con el Latín, Griego, Filosofía... Saqué una nota decente en selectividad pero no suficiente como para cursar Comunicación Audiovisual en la pública. No pasaba nada. Uno se tiene que aprovechar de las circunstancias: fui a la privada. Coste 0€ por tener a mi padre trabajando allí. 

Se abrió un nuevo mundo ante mis ojos. Por fin iba a estudiar aquello que me gustaba... Mi 1º de carrera no estuvo mal académicamente hablando. Pero la gran sorpresa llegó en 3º de carrera. Mi primer desamor me llevó a centrarme en los estudios, a trabajar como una bestia y romperme los cuernos. No bajaba del 8... Y así hasta 5º de carrera. Fui como un cohete a por las calificaciones más altas. Existiendo el 8, el 9 y el 10, ¿para qué sacar otra nota?

Cursé otros tantos master para especializarme en Comunicación Empresarial. La rama que más salidas tiene de nuestro gremio. Conseguí mis primeros empleos de "eso". Pero di un frenazo en mi vida y quise dedicarme a la docencia, como en su día dije de niña... "Ser profe". Realicé el curso de doctorado e hice la respectiva Tesis, como medio planeta Tierra sabe. Pero como, hoy en día, parece que nunca es suficiente, cursé el Master de Profesorado en ESO y Bachillerato donde un profesor me dijo un día: "tú seguro que nunca has tenido problemas porque eres una empollona". A lo que le contesté: "nunca lo he sido; de hecho, repetí curso en el colegio. Fue una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Y si ahora soy lo que soy fue por los golpes que he recibido".

Si hoy me preguntan qué es de lo que más orgullosa me siento digo: "de repetir curso". Los repetidores, a veces, nos superamos a nosotros mismos y logramos los que otros no consiguen... 

domingo, 25 de diciembre de 2016

Cómo curar las heridas del corazón


Y de repente, nuestro corazón y hasta nuestra alma está rota... Fracturada por varios sitios...

Nos sentimos paralizados... Desubicados. Nada tiene sentido. ¿Por qué? ¿Por qué a mí...? ¿Por dónde empiezo? ¿Qué hago?

Nos hundimos en la más absoluta miseria. No hay luz absolutamente por ningún sitio. No sabemos si es un túnel o qué. Nos movemos de un lugar a otro... haciendo una y mil cosas... nos movemos como gallina sin cabeza. Preferimos seguir mirando y buscando fuera. Quizás buscando una respuesta que calme esta horrible tormenta que no cesa... Nos impacientamos... El tiempo pasa demasiado rápido... Y aún no estamos bien. No nos hemos curado. Puffff... 

Y, como no quiere la cosa, un golpe de gracia nos frena en seco. Nos deja sin respiración. Tal vez es un llamamiento... O una revelación. El caso es que descubrimos el remedio para tanta oscuridad... Y es algo que no habíamos pensado... Precisamente porque en el día a día nos cuesta una barbaridad... Y nos escuchamos. "Sí, estoy triste", "Me siento perdida"... Nos miramos a los ojos en un espejo y no nos reconocemos. No hay brillo... Solo una sombra de melancolía que ha hecho que nuestro color haya variado... 

Dejamos de obligarnos a hacer esas cosas que aparentemente nos distraían... El tiempo deja de tener valor y en su lugar estamos... Nosotros. Ni más ni menos. Somos los protagonistas de nuestra historia. Ahora el mismo el guión ha cambiado de manos. Sí. También nos hemos convertido en nuestros propios autores. Y comenzamos a... decidir, desde un lugar más auténtico; hacia dónde queremos guiar nuestros pasos. ¿Quieres tomar ese camino? Adelante. Hazlo convencido. No fuerces nada... No. Ya lo hiciste demasiado antes. Ahora todo es diferente. Ahora es el momento preciso, tu KAIRÓS. Ahora curas tu corazón y tu alma a base de amor propio. El más grande. 

Por fin, gritas al mundo: "aquí estoy. Y mucho más fuerte que antes. Preparada. Soy otra persona. Ni mejor ni peor... Simplemente más fiel a mí misma". A nuestro alrededor vuelve a haber luz porque somos nosotros quienes la emiten.
Enhorabuena, ya comprendiste de qué va esto a lo que llamamos "vida". Toma asiento y disfruta del viaje.

lunes, 5 de septiembre de 2016

#51 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Y la madre le preguntó a su hija treinteañera que qué era un "empotrador". La hija, muerta de la risa, le contestó que la definición se la iba a dar una amiga suya... Al instante llegó un mensaje a WhatsApp: "Dícese de un hombre, macho ibérico y, a poder ser, de pelo en pecho que con su sola fuerza de brazos y piernas es capaz de estampar contra la pared, a modo de armario empotrado, a su pareja sexual, llegando juntos a un estado de éxtasis y placer desmedido... Tiene mirada de empotrador, andares, olor... Es una especie muy difícil de encontrar y más de catar". A lo que la madre respondió: "si es difícil de encontrar y catar ya me gusta menos". Y WhatsApp se inundó de emoticonos de risas y lágrimas...

lunes, 29 de agosto de 2016

#49 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Salí esa noche con la idea de que no iba a ligar, por lo que me relajé y me divertí bastante. Cuál fue mi sorpresa cuando un chico, aparentemente "normal" (con todo lo que la palabra conlleva) se acercó a mí y empezamos a hablar. Vestía como un choni, hablaba como un choni y hasta se movía como un choni pero pensé que por qué no iba a darle una oportunidad. Era guapete. Y nos liamos.

A las 27 horas me escribió. Muy cariñoso y agradable. Me vino a decir que empezásemos a salir. En plan novios, claro. Me sorprendió pero nuevamente me dije: "¿Por qué no?". Toda esa primera semana fue genial. Quedamos, fuimos al Retiro. Vamos, lo típico. La segunda semana quiso "asegurarse" de que yo era su novia reclamándome más atención. Es decir, que quedase más con él y menos con mis amigas de toda la vida. Al ver que yo no accedí, se puso nerviosito el niño. Me hablaba de nuestro futuro juntos... De nuestra casa... De nuestros... ¿hijos?

En menos de un mes casi quería que nos casáramos. ¿Para qué? ¿Para compartir hipoteca? Obviamente puse el freno. El de mano y el pedal. Iba demasiado rápido... A los dos meses, cambió su foto de perfil de Whastapp y aparecía con su nueva víctima. ¡Digo! Novia... A estas alturas de la peli ya estarán esperando el segundo retoño y pagando las letras del piso.

#50 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Los especímenes que uno encuentra en apps de ligoteo son dignos de investigación antropológica. Vayamos a los hechos... Me creé el perfil en una de esas. El caso, comencé a hablar con un chavalín. Sus fotos no me convencían. Era todo lo contrario a lo que busco en un tío pero pensé que por qué no probar con lo contrario a lo que una tiene en mente...

Después de estar dos días hablando, nos conocimos. Físicamente era... Era... Era... Un tanto... Eh... Antitodo. Lo que más me llamó la atención de su fisonomía fueron sus horribles y milimétricas patillas de 0,5x5 cm. Comenzamos a charlar de lo divino y lo humano hasta que sacó el tema de las mujeres a los 30. Me explicó cuál era su teoría. Según él, nos ponemos histéricas a los 30 y buscamos desesperadamente un marido por miedo a la soltería (que no soledad, ojo). Yo le contesté que los hombres a la misma edad se acobardan y lo justifican diciendo que les hicieron daño en el pasado. ¿Y a nosotras no, tío?

Una hora y media después me dijo todo lo que había logrado desde que nació. Dramas y más dramas. Lo mal que se portó su ex novia... Bla bla bla... Cogí mi copa de tinto de verano, la alcé y pronuncié lo siguiente: "Veo que lo tienes superado. Brindemos por ello". Nunca en mi vida había sido tan irónica...

Nos levantamos... Nos despedimos... De camino a casa pensé cómo eliminarle pero el muy... Se había adelantado. Ahora estará contándole batallitas a otra. La compadezco...

#48 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

Hace ya unos meses, conocí a un tío por una App; estuvimos hablando semanas y semanas, chateándonos. Él es de mi ciudad pero parecía que viviera en Australia o más allá porque nunca podía quedar hasta que un día, los astros se alinearon y acceció a vernos en un lugar intermedio. Al principio la conversación fue forzada, como suele pasar. Cuando por fin nos relajamos, nos besamos y fue genial, tanto así que estuvimos siete días seguidos comentando lo que habíamos sentido ambos. El caso, que volvimos a quedar por segunda vez... La temperatura iba creciendo y era evidente que habría una tercera... Otra semana después nos vimos pero algo cambió: el tiempo. Empezaba el otoño y él, cuál hoja de árbol, empezó a marchitarse. Los mensajes se redujeron drásticamente y el cariño también, claro. Las sucesivas semanas le decía de quedar y siempre me contestaba: "es que... Se está muy a gustito en casa con este tiempo...". Creo que tiene complejo de oso y solo queda cuando brilla el sol y no hay que llevar abrigo o paraguas... Que le vaya bonito...

sábado, 27 de agosto de 2016

#47 ABSURDOS PERO NECESARIOS COMO EL DENTÍFRICO

El corazón simplemente se limita a bombear sangre. Ya no siente. Pero quien no engaña es el alma. Está temblorosa, perdida, triste, melancólica. Todos los días llora mi alma. Unos días con más fuerza y otros, con menos. Pero siempre siento ese llanto desgarrador que clama por ti o por los momentos perdidos separados de ti...